Señales de estres en los perros

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Si bien algunos signos de estrés son difíciles de reconocer, otros son muy notorios. Algunos signos se relacionan con un aumento de la actividad, como el estrés agudo, pues el cuerpo y la mente se ponen en alerta roja. Otros signos están relacionados con una disminución de la actividad, se trata de una respuesta al estrés crónico. Estas diferencias se deben a cambios químicos que ocurren en el cerebro del perro.

Es importante notar que algunos de los signos listados a continuación pueden ser causados por problemas de salud, no necesariamente por estrés. Siempre se recomienda la consulta veterinaria.

Signos de estrés:

  • Retroceder
  • Gruñir cuando alguien se acerca a tocarlo
  • Asumir una postura de sumisión
  • Hacerse parecer más pequeño
  • Pérdida de apetito
  • Bostezar (a menos que tu perro esté por dormir o por tomar una siesta, el bostezo es un buen indicador de estrés).
  • Jadeos. Los jadeos son normales cuando los perros tienen calor o están agitados. En este caso la lengua generalmente se encuentra relajada y floja. Cuando están bajo estrés, el jadeo generalmente se acompaña por una lengua rígida, con la punta arqueada hacia arriba (en forma de copa).
  • Babeo excesivo
  • Pérdida de pelo
  • Diarrea
  • Vómitos
  • Aumento de la micción o micción “inapropiada”
  • Lamerse los labios
  • Tos
  • Estornudos
  • Pupilas dilatadas o tono rojo alrededor de los ojos
  • Temblores
  • Sacudirse (como si se estuviera sacudiendo luego de un baño, pero estando seco)
  • Lloriqueos, vocalización excesiva (ladridos)
  • “Congelarse” en el lugar
  • Morder
  • Patas sudorosas (dejan la marca de sudor en el piso)
  • Aumento de la actividad (puede parecer frenético o hiperactivo)
  • Rascarse excesivamente o lamerse en forma reiterada
  • Parecer ausente, dando la espalda o evitando contacto ocular
  • Ocultarse tras el dueño
  • Ocultarse bajo algún mueble
  • Disminución de la actividad
  • Rehusarse a interactuar con la familia, o un perro juguetón que pierde temporariamente el deseo de jugar.
  • Confusión (puede también tratarse de una emergencia médica, como espasmos o un problema de diabetes)
  • Problemas en la piel (podrían necesitar atención médica o dieta especial, además de manejo del estrés)
  • Causas posibles de estrés:
  • Ruidos inusuales
  • Lugares desconocidos
  • Entrenamiento, manejo confuso o inconsistente
  • Personas que muestran un comportamiento extraño o inusual (por ejemplo un bebé que comienza a gatear)
  • Manejo impredecible o brusco
  • Olores inusuales
  • Estar rodeado por demasiada gente o animales
  • Una persona que está nerviosa o que actúa en forma extraña desde la perspectiva del animal
  • Socialización inadecuada a nuevas personas y experiencias
  • Temperaturas extremas
  • Ejercicios o estimulación mental inadecuados
  • Dieta inadecuada o excesiva
  • Cualquier evento inusual
  • Reductores del stress
  • Llevar al perro a otro lugar
  • Bloquear la vista del perro para que no pueda ver la causa de estrés
  • Redirigir al perro a otra actividad, como jugar con algún juguete
  • Verificar que no haya un problema de salud (acudir con el veterinario)
  • Socializar al perro a nuevas experiencias. Debes hacer que sea placentero para el perro, jamás forzarlo.
  • Establecer liderazgo, así el perro estará pendiente de su dueño como guía
  • Contra-condicionamiento y desensibilización (buscar asistencia en un entrenador con métodos sin castigo o un especialista en comportamiento).
  • Que el propietario realice señales de calma tales como bostezar, lamerse el labio superior (como tocándose la nariz), pestañear, etcétera.

Fuente: ProyectoMascota.com

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