Más pedigrí, menos pureza

pedigri-pureza

Hoy escribo desde las tripas, hoy tengo rabia con los humanos que hemos sido partícipes de esa porquería que es el pedigrí, un supuesto aval de que la raza de un perro es tan pura que bien podría ganar un campeonato. Las razas caninas no son más que un juego irresponsable de la genética manipulada por criadores que, además de que no tienen idea de nada, no aman a los perros, sino el dinero que ellos les producen.

Voy a hablar desde mi experiencia y desde lo que la ciencia dice. Cuando tenía cinco años llegó un pug a mi casa, Laika, era cariñosa, tierna y amada por nosotros como todos los animales de compañía que han llegado a mi familia. Laika era una perra con todos los pedigrís posibles, venía de una casa de criadores en los que la mitad de los perros eran tuertos y ya “no servían”. ¿Tuertos? Sí, la raza, al tener tantas deformaciones genéticas, su cabeza es tan plana que los huecos de los ojos son más pequeños que los globos oculares, lo cual hace que se les salgan fácilmente. Laika estuvo con nosotros 17 años, tuve que dormirla no sólo por su edad sino porque durante un año sufrió de una de las tantas enfermedades genéticas de esta raza. Tienen la espina dorsal tan torcida que sus vértebras le apretaban los nervios y tenía unos episodios espantosos de dolor y convulsiones.

Chamán llegó a mi casa después de haber sido rescatado de crueldad animal, sin embargo, también tenía mil papeles y una raza de labrador pura y maravillosa, tan maravillosa que hace tres meses tuve que dormirlo, porque la osteocondritis, una enfermedad genética de los labradores, no le dejaba vivir su vida por los dolores que, al final, no le permitían ni levantarse.

Sí, eso son las razas más puras, un freak show de perros mutilados genéticamente y que sufren de cosas espantosas durante toda su vida, de dolores, deformaciones, enfermedades en la piel, en sus órganos, todo porque los amantes de las porquerías de concursos tienen un fin importantísimo que es criar la raza “más pura” y el ejemplar más bonito de su especie. Los perros vienen de los lobos y la madre naturaleza los tenía perfectamente diseñados para funcionar sanamente, en la época victoriana fue cuando comenzaron estos espectáculos, pero también cuando los humanos empezaron a creerse Dios y decidieron moldear a razas para su entretenimiento.

Ahora hay decenas de razas que sufren problemas graves en el cerebro, como los cavaliers, una raza en la que casi todos tienen una enfermedad que se llama siringomielia, provocada porque en las mutaciones de la raza el cráneo es muy pequeño y el cerebro más grande… deduzcan lo que sucede. Los bóxers, por ejemplo, sufren de epilepsias, los labradores de sus articulaciones y ceguera, los retrievers son propensos al cáncer y así podemos encontrar que las razas más codiciadas son animales que están predestinados a sufrir y a provocar un profundo dolor en sus dueños humanos que observan a un ser amado deteriorarse sin remedio.

Por eso hay que adoptar, porque tenemos que estar en contra de que los perros sigan sufriendo porque hay humanos con la cabeza hueca que les importa más tener un perro de raza. Yo fui parte de ellos, tuve a dos peluditos con pedigrí que sufrieron muchísimo y hoy que adopté y me doy cuenta lo sana que es mi perra, lo equilibrada físicamente y la pureza, si me refiero a sus ancestros los lobos que tiene. Un perro es más puro entre menos “raza” tenga, un perro raza “perro” no tiene desórdenes genéticos ni habrá que correr al veterinario cada semana porque está enfermo ni pagar medicinas carísimas, pero lo más importante, no lo veremos sufrir de esa manera.

Tenemos que estar en contra de las técnicas inhumanas de crianza sólo porque el humano está obsesionado con el poder, la belleza y “la pureza”, la forma de no estar de acuerdo es no apoyando ese mercado. ¿Sabían que los cachorros que nacen “impuros” a veces son sacrificados?, ¿les parece correcto que estas personas se sientan creadores y dadores de vida con la batuta para quitarla a su antojo? ¡Son monstruos!

Menú Principal