Padecimientos mas comunes durante la vejez

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El hablar sobre las enfermedades más comunes durante la edad avanzada de nuestras mascotas es referirse principalmente a las enfermedades de tipo crónico degenerativas, es decir, el mismo tipo de enfermedades que se presentan en el humano poco antes y después de la tercera edad.

Muchas de las enfermedades mostradas en las mascotas se presentan sin importar el tamaño o raza, es decir se pueden ver en casi todas ellas, pero en esta ocasión lo que haremos es dividir a las razas de perros por talla y trataremos de mencionar y describir algunas de las enfermedades más comunes por talla y relacionadas a edad avanzada. Al final hablaremos del grupo de enfermedades más comunes en los perros de edad avanzada, como el cáncer.

En los perros geriátricos de talla pequeña abundan las lesiones de la columna vertebral, las cuales ocasionarán problemas de tipo neurológico o nervioso; en hembras no esterilizadas se presenta una enfermedad conocida como piómetra (este nombre quiere decir pus en el útero o matriz) y las secuelas directas de la enfermedad puede ocasionar la muerte del paciente o lesiones en riñones e hígado que pueden ocasionar un desenlace fatal.

Es común recibir en consulta a pacientes de edad avanzada (esta varía según el tamaño del paciente, pero tomaremos pacientes después de los 7 años de edad), donde el propietario nos informa que ha visto que su mascota ya no brinca como lo hacía antes, que ya no puede mover bien las extremidades posteriores, que al brincar de cama en cama o al querer subirse a la cama o sillones emitió un chillido y ya no se pudo mover, o como signo único ven a su mascota más decaída y al cargarla le duele que le toquen el abdomen, haciéndonos pensar que tenemos un problema digestivo.

Cuando estos pacientes se evalúan, todos los parámetros o constantes fisiológicas que se revisan durante la consulta se encuentran dentro de lo que se conoce como rangos normales, sin embargo los signos de dolor en la espalda son evidentes (al cargarlos hacemos presión desde el abdomen hacia la columna lo que ocasiona el dolor que el propietario reporta), no pueden caminar de forma adecuada, ya sea que le cueste trabajo apoyar las extremidades o sólo las pueda arrastrar haciendo más evidente una lesión fuerte de la columna vertebral, que se refleja en la función nerviosa de la mascota.

La enfermedad más común es la llamada enfermedad de disco intervertebral. Para saber en qué consiste es importante saber que entre vértebra y vértebra (incluyendo el humano) se encuentra una placa de cartílago (tejido que es más suave que el hueso) que sirve para amortiguar los movimientos y presiones sobre la columna y se llama disco intervertebral. El disco tiene una estructura externa rígida, pero el centro, llamado núcleo, es de consistencia más bien gelatinosa. En ocasiones, este núcleo sale de su posición por efecto de traumatismos (estos pueden incluir el esfuerzo constante de saltos o caídas), ocasionando que se dirija sobre la médula espinal (continuación del sistema nervioso); cuando el núcleo ocupa un espacio donde sólo se debe encontrar la médula espinal, se llevan a cabo cambios microscópicos y macroscópicos muy evidentes, que pueden llevar a la muerte del tejido nervioso y ocasionar los signos de dolor agudo y parálisis de los miembros posteriores.

Cuando se recibe un paciente con estos signos, se debe manejar con mucho cuidado, ya que un movimiento brusco puede agravar la lesión y empeorar los signos. Después del examen físico se realizan estudios radiográficos, en ocasiones no es posible ver un indicio especifico de la zona de lesión por lo que puede ser necesario otro tipo de estudios como la resonancia magnética. El manejo terapéutico o tratamiento dependerá de la gravedad y puede ir desde reposo absoluto (en ocasiones será necesario mantener al paciente en hospitalización para evitar sus movimientos), medicación que controle dolor e inflamación (el médico veterinario es el único indicado para hacer la prescripción o receta correcta) o cirugía; en los casos que se presentan con signos avanzados, incluso después de la realización de cirugía, será necesario el uso de carros especiales para que nuestras mascotas puedan movilizarse de un lugar a otro.

Otro problema asociado a edad avanzada en hembras no esterilizadas es la piómetra, la cual se relaciona directamente con el ciclo hormonal reproductivo de las hembras. Esta enfermedad no es exclusiva de las razas pequeñas, sin embargo es más común verla en las hembras de esta talla.

El ciclo hormonal reproductivo de las perras se divide en cuatro etapas, sería un error mencionar que las perras presentan un ciclo semejante al humano. Las etapas del ciclo reproductivo o estral se conocen como a) proestro: en esta etapa se prepara la ovulación y se presenta una secreción sanguinolenta a nivel vulvar o en los genitales externos de la perra, en este periodo la hembra no es receptiva para reproducción, pero sí atractiva a los machos, la hormona que se encuentra con elevados niveles es la hormona folículo estimulante (FSH) y los estrógenos; b) estro: en este periodo se lleva a cabo la ovulación, la hembra es receptiva al macho y se lleva a cabo la reproducción, las hormona principales son los estrógenos; c) diestro: en este periodo se lleva a cabo la gestación y la hormona principal es la progesterona; d) anestro: este periodo se conoce como descanso de los ovarios y la secreción de hormonas es mínima para efectos reproductivos.

Durante el diestro, la progesterona estimula y prepara al útero para mantener la gestación de una futura camada, por lo que hay un aumento importante de flujo sanguíneo y secreción de glándulas con proteínas, pero si no existe la reproducción, la secreción y la progesterona se eliminan. Cuando esta condición se mantiene por 60 a 100 días, es decir, que el útero permanece listo para una posible gestación sin importar si se presentó la reproducción, es propicio a contaminarse con bacterias (sobre todo después de los cinco años de edad), las cuales llegan a un lugar óptimo para su crecimiento (rico en alimento y cerrado).

Las hembras afectadas pueden presentar dos formas de la enfermedad, dependiendo de cómo se encuentre el cuello del útero, también llamado cérvix: abierto o cerrado. La diferencia radica en el tiempo durante el cual se presenten los signos de la enfermedad. Las hembras presentan pérdida del apetito (que se conoce de forma médica como hiporexia), toman más agua y orinan mucho (polidipsia y poliúria asociadas a daño de riñón y de hígado), vómito por efecto de bacterias y sus toxinas, lo que al final pone en peligro la vida de la mascota. Si se tiene una hembra y no se desea reproducirla, o no es apta para reproducción (hay que recordar que no es necesario ni obligatorio reproducir a nuestra mascota), se recomienda su esterilización para evitar este problema en un futuro. En caso de tener una mascota con esta enfermedad se considera una emergencia médico-quirúrgica, por lo que se deberán tomar estudios, tanto de laboratorio como de imagen (radiografías y ultrasonido), realizar cirugía (esterilización), hospitalización y estudios posteriores para determinar si existen secuelas de la enfermedad. Por esto es importante esterilizar a tu ejemplar en edad temprana.

En lo referente a enfermedades en ejemplares de raza mediana, podríamos tomar en consideración enfermedades oftalmológicas como las cataratas y el glaucoma.

La catarata es la opacidad del cristalino, pero se debe diferenciar de la llamada esclerosis nuclear. Al paso de los años el cristalino o lente (se encuentra dentro del ojo) va concentrando células hacia su núcleo, lo cual hace que se vea como una estructura opaca de color gris o azulada en el interior del ojo. El médico veterinario debe revisar, mediante un examen oftalmológico, y determinar si se trata de esclerosis nuclear (cristalino viejo pero sin afección de la entrada de luz e imágenes al ojo) o se trata de una catarata.

La catarata puede clasificarse de muchas maneras como por su etiología o causa. Por ejemplo, las cataratas diabetogénicas son causada por diabetes mellitus, que junto con el hipotiroidismo, es la enfermedad hormonal más común en perros y se presenta con mayor frecuencia después de los cinco años de edad.

Por su grado de madurez: en incipiente, inmadura, madura e hipermadura, y por su edad de presentación, en congénita (se nace con ella), del desarrollo (de los seis meses a los tres años de edad) y senil (después de los seis años de edad).

En el caso de la catarata, es obligatorio descartar la posibilidad de diabetes mellitus en cualquier ejemplar que pase de los cinco años de edad. No existe medicación que detenga el avance de la catarata, y su corrección sólo se hace de manera quirúrgica (cirugía). Antes de la cirugía se debe realizar un estudio llamado electro-retinografía, mediante el cual se determina si la retina o la estructura nerviosa del fondo del ojo y encargada de llevar el estímulo luminoso para la visión hacia el cerebro funciona de forma adecuada, lo cual es importante para determinar el éxito de la cirugía y que nuestra mascota pueda conservar la vista.

Para el glaucoma, que es un incremento de la presión intraocular (dentro del ojo) y que producirá ceguera definitiva en la mascota, se presentan diferentes causas. El glaucoma primario se presenta en ejemplares jóvenes y es de tipo hereditario, como en el Cocker Spaniel y el Beagle. El glaucoma secundario puede deberse a diferentes causas como tumores dentro del ojo, golpes, inflamaciones de la capa vascular interna del ojo (se conoce como uveítis), por cataratas, cuerpos extraños y otros. En este caso, se incrementa la presión del ojo generalmente por la falte de drenaje de uno de los líquidos que se llama humor acuoso, este líquido se produce de forma constante en la parte interna del ojo y también su drenaje es constante, pero al bloquearse la salida se incrementa su cantidad y por tanto la presión interna del ojo, lo cual llevará a la degeneración de las estructuras internas del ojo empezando por las más delicadas, como el nervio óptico y la retina, lo cual llevará a la ceguera de quien la padece si no se realiza un tratamiento de forma adecuada. Este padecimiento es común en razas como Malamute de Alaska, Husky Siberiano, Akita y Chow Chow.

Es importante realizar un examen oftalmológico al año, y al menos dos veces al año medir la presión intraocular en nuestras mascotas. Existen opciones diferentes de tratamiento, pero dependiendo de la rapidez con que se presente este padecimiento puede considerarse si el ejemplar salvará o no la visión.

En los perros de raza grande y gigante sólo se tocará lo referente a la Enfermedad Articular Degenerativa, conocida comúnmente como artritis. En el caso de todos los perros, incluyendo razas pequeñas y medianas, con el paso del tiempo se presenta una degeneración lenta y progresiva de la superficie articular de los huesos; esto se suma al tipo de actividad que realizó la mascota durante los primeros años de su vida y junto con un cambio en la composición del líquido producido por la cápsula articular.

La degeneración articular se puede llevar en una o en todas las articulaciones, no importando cuál de ellas se presente, el signo más importante es el dolor articular. La mascota puede dejar de comer, no tener actividad y esto se agrava en época de frio o con mucha humedad. En muchas ocasiones la mascota que padece de EAD (Enfermedad Articular Degenerativa) presenta claudicación (cojera) y comúnmente se confunde con una lesión en ligamentos o un golpe y el propietario suele pensar que con el tiempo mejorarán los signos; es importante que ante cualquier signo de dolor o claudicación de la mascota sea presentada al médico veterinario para su revisión y la realización de un examen ortopédico adecuado para determinar qué tan fuerte es la lesión y complementar el diagnóstico con estudios radiográficos. Posterior a esto, el veterinario decidirá cuál es el mejor tratamiento, con base en analgésicos, protectores del cartílago (condroprotectores), fototerapia, y otro tipo de medicina complementaria que puede ser útil para el manejo de este tipo de enfermedades, que incluyen a la displasia de la cadera y del codo, luxación patelar (rodilla), etcétera.

Por último, tocaremos un grupo de enfermedades que, conforme nuestra mascota tenga más años podría presentar. La aparición de estas enfermedades puede ser en cualquier parte del cuerpo y según lo que se afecte, serán los signos presentados por el paciente, nos referimos a los tumores y, en caso de ser malignos, al cáncer.

La mayoría de las mascotas geriátricas presentan pequeñas masas en la piel, las cuales en su mayoría son tumores benignos, pero es importante considerar que no por ver y tocar se puede determinar que un tumor es benigno o maligno, por lo que siempre se debe tener en consideración la extirpación de masas de piel y enviarlas para su estudio y diagnóstico definitivo.

Entre las masas o tumores de piel, las más agresivas y que se consideran cáncer con probabilidad de diseminación en todo el cuerpo, se encuentran:

  • Mastocitoma: este tumor libera sustancias que cambian la forma de trabajo de los vasos sanguíneos y producen histamina, lo que ocasiona signos como vómito y sangrado digestivo. Las masas se encuentran generalmente en las extremidades o la parte baja del vientre y las razas más afectadas son los chatos (braquicefálicos) como Bóxer y terriers.
  • Carcinoma epidermoide: se presenta principalmente en la cabeza y en ejemplares de manto o color blanco
  • Melanoma: al igual que en los humanos, puede ser una masa pequeña pero haberse diseminado de forma general (metástasis) en el cuerpo.
  • Tumor de glándula mamaria: puede haber tumores benignos y malignos, los cuales podrían evitarse si las hembras se esterilizaran en edad temprana (basta recordar que no todos los ejemplares deben o pueden ser reproducidos). El riesgo de presentación de tumores mamarios en las perras se incrementa según el número de celos que presente, si la esterilización es antes del primer celo el riesgo es menor del 5%, si se presenta el primer celo es riesgo es del 20% y si se llega al tercer celo el riesgo es mayor del 90%.

En razas grandes y gigantes uno de los tumores más vistos es el Osteosarcoma, el cual se presenta en los huesos largos como tibia, fémur, húmero y radio, y huesos de la cabeza; este tumor es muy agresivo y se disemina (metástasis) muy fácilmente. Generalmente, cuando se diagnostica la mayoría de los pacientes ya presentan nódulos en los pulmones, haciendo muy difícil el manejo médico de la mascota afectada. La referencia principal de los propietarios de las mascotas afectadas es la presentación de una masa después de un golpe, la cual crece y no se controla con anti-inflamatorios. Este tumor destruye y crea hueso, por lo cual, en casos avanzados, se pueden presentar fracturas en la zona afectada y el pronóstico no es muy bueno. Aunque se sumen como tratamiento la cirugía (en ocasiones la amputación del miembro afectado) y la medicina (quimioterapia), si ya está muy afectado el paciente, el resultado será la muerte de éste o la decisión de realizar la eutanasia para evitar el sufrimiento de la mascota.

Como vemos no es fácil listar las diferentes enfermedades de las mascotas de edad avanzada, esto sólo es un pequeño ejemplo de lo que podemos ver en nuestros mejores amigos, de ahí la importancia de la revisión médica periódica, ya que un año sin llevar a nuestra mascota al médico veterinario equivale a 7 o 10 años sin que los humanos asistamos a una revisión médica.

MVZ . ESP. CERT. Fausto Reyes Delgado
Director General Hospital Veterinario
UNAM-Banfield

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